Mini.

¿Qué coches lo petaban hace 60 años?

Hace 60 años, en 1959, triunfaba la Revolución de Fidel Castro en Cuba instaurando un régimen dictatorial comunista que aún hoy perdura. Alaska se convierte en el 49º estado de EEUU de Norteamérica. Los músicos Buddy Holly y Ritchie Valens fallecen en accidente de avión. Indira Gandhi, hija del primer ministro Nehru de La India, se convierte en presidenta del Partido del Congreso. En Sydney se inicia la construcción de su popular Palacio de la Ópera. 

Automovilísticamente hablando, 1959 supone un año muy bueno, dado que diversos fabricantes lanzan modelos tremendamente populares para la historia de la automoción. Desde la Guía del Motor hemos elegido estos siete: 

Sin duda alguna, el Mini de la BMC es el coche más destacado del año por su revolucionario concepto, la prueba es que está considerado uno de los automóviles más importantes de la historia. Ideado y proyectado por el ingeniero grecobritánico Alec Issigonis, fue encargo de Sir Leonard Lord, CEO de la BMC, empresa madre del Mini y uno de los principales fabricantes de autos del mundo entonces. Lord quería un automóvil utilitario con las ventajas de uno de clase superior. Tras 41 años de producción se fabricaron más de 54 millones. No hace falta decir más.

El Ford Anglia, muy famoso gracias a las películas de Harry Potter.

Sin movernos de Gran Bretaña, tenemos al coche más vendido en ese país, el Ford Anglia. El diseñador norteamericano Elwood Engel fue responsable de sus líneas con su peculiar luna trasera inclinada al estilo de los Lincoln y Mercury de EEUU de la época. Su aparición en las películas de la saga de Harry Potter ha incrementado su popularidad en los últimos tiempos.

Jaguar MK2, puro glamour de los 60.

Sigamos en el Reino Unido. El Jaguar MK 2 es un gran representante del glamour de los 60. La elegancia hecha automóvil con un motor derivado de la competición bajo su capó, era el coche favorito de los cacos para salir corriendo en los atracos, aunque si te tocaba el Inspector Morse con su MK 2 burdeos con el techo de vinilo negro, mejor te dejabas coger.

Mercedes 220 SE 'Colas', sobriedad, elegancia y fiabilidad alemana.

Cruzamos el Canal de la Mancha camino de Alemania para encontrar al Mercedes 220 SE ‘Colas’, denominación interna W111. Sobrio, elegante, fiable y técnicamente casi perfecto, era el coche más deseado en Europa de su tiempo, desde el alto ejecutivo al taxista, todos querían un Mercedes Colas.

Los Cadillac de 1959 y sus aletas salieron del lápiz de Harley Earl.

1959 sería el año del canto de cisne en EEUU para los coches de la denominada ‘Era Jet’, aletas altísimas, tamaños desmesurados y cromo por todas partes. Y el mejor representante era sin duda el Cadillac de 1959 con sus enormes y picudas aletas con sus faros con la misma forma del chorro de un reactor. Todo obra del gran Harley Earl que afrontaba sus últimos días al frente del diseño de GM.

Saab 95, un pequeño coche con mucho que ofrecer.

En Suecia hacían gala de su pragmatismo y racionalidad habitual y la aeronáutica Saab lanzaba su 95, un versión familiar del 92. Ligero, aerodinámico, con un motor pequeño pero con buen rendimiento, ahora ganaba espacio extra. Y todo el mundo quería uno.

Ferrari 250 GT SWB, directo a los circuitos.

Desde las verdes colinas de La Toscana llegaba zumbando en sinfonía de 12 cilindros el Ferrari 250 GT de paso corto o Short Wheel Base -SWB-, concebido directamente para la competición pero gustoso de exhibir sus curvas en los lugares más glamurosos del planeta.

Maserati 5000 GT. Foto de Gooding & Company

No nos movemos de Italia, ni siquiera de la misma región, porque muy cerca de Maranello, en Modena, Maserati lanzaba uno de sus coches más exclusivos, el 5000 GT, equipado con un motor directamente derivado de la competición, fue el coche de los más ricos como el Shah de Persia, el Agra Khan o Gianni Agnelli se contaban entre su selecto grupo de propietarios.

Skoda Octavia, de Checoslovaquia al mundo.

De la Italia de la Dolce Vita nos pasamos a la antigua Checoslovaquia. Nacía el Skoda Octavia, un automóvil que pese a estar construido en un país satélite de la Unión Soviética demostró su buena calidad llegando a exportarse.

Citroen Bijou, una rareza franco británica.

Y terminamos este peculiar ranking con el más raro de todos, el Citroen Bijou, un pequeño coupé desarrollado sobre la base del 2CV en Slough, Reino Unido. Realizado en fibra de vidrio, sólo se hicieron 211 y hoy día es un coche muy costoso y buscado por los coleccionistas.